NOTICIAS

Biocombustibles de Segunda Generación

por

Biocombustibles Segunda Generación

Los biocombustibles han sido destacados como una importante fuente de energía renovable que poseen la capacidad de mitigar el calentamiento global.

 

Aunque son considerados como de reciente aparición, en realidad sus orígenes se remontan a cientos de años atrás. Tal vez su primer asomo fue en 1900 cuando Rudolf Diesel presentó en la Exposición Universal de París su motor, el cual empleaba aceite de maní como combustible. Años más tarde, en 1908, Henry Ford utilizó etanol en sus primeros autos Ford T producido a partir de materia orgánica vegetal, con la visión de que el bioetanol fuese el combustible utilizado en la industria automotriz.

 

Pero el constante descubrimiento de enormes yacimientos de petróleo favoreció a la gasolina con un precio más barato y sobresalió como el principal combustible de los automóviles.

 

En esta época, frente al fenómeno del Cambio Climático y el aumento gradual del calentamiento global que según el Panel del Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC) se debe al incremento de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) generadas principalmente por la quema de combustibles fósiles, la comunidad científica ha lanzado una alerta entorno a realizar cambios en nuestro estilo de vida, a interactuar de manera sostenible con el planeta y adaptarnos a la nueva realidad del cambio climático.

 

Esta enorme preocupación ha impulsado a la humanidad a seguir evolucionando bajo una sociedad y economía de bajas emisiones, desarrollando energías limpias y es aquí dónde reaparecen los biocombustibles.

 

Entre los biocombustibles tenemos el biodiesel y el bioetanol. El biodiesel se obtiene a partir de semillas oleaginosas (palma, soya, girasol) y el bioetanol de la fermentación de biomasa rica en azúcares fermentables (caña de azúcar, maíz).

 

Éstos son conocidos como biocombustibles de primera generación y han sido objeto de duros enfrentamientos sociales por destinar biomasa apta para la alimentación humana para producir energía.

 

Biocombustibles de Segunda Generación (2G)

 

Los biocombustibles de segunda generación se obtienen a partir de biomasa derivada de residuos de cultivos, aceites no comestibles y subproductos forestales. Materia prima que no compite con la producción de alimentos y no pone en riesgo la seguridad alimentaria.

 

La biomasa utilizada se refiere a los residuos de cosecha que no sirven como alimento: hojas, tallos, cascaras, corteza y virutas de madera que luego son convertidos en azucares para producir bioetanol.

 

El proceso de extracción de los biocombustibles de segunda generación es más ecológico y eficiente que los de primera generación, el aprovechamiento de los residuos vegetales es mucho más amplio. Esto genera menos residuos y disminuye la huella de carbono. La producción a gran escala aún no está del todo lista pero cada día se trabaja en la innovación de nuevas tecnologías para hacer competitivo todo el proceso.

 

Es muy importante que toda la biomasa utilizada para la producción de biocombustible sea proveniente de cultivos agrícolas y plantaciones forestales sostenibles.

 

El potencial de la biomasa como fuente de energía alternativa y limpia es enorme, mitigando dramáticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. En una sociedad agrícola como la nuestra, donde se generan cientos de toneladas de residuos dentro de los diferentes procesos agrícolas y de transformación, los residuos pueden generar beneficios adicionales para los productores y llegar a reemplazar el uso de energía proveniente de combustibles fósiles.

 

Empresas multinacionales hoy día apuestan fuertemente por el desarrollo de autos de combustión más limpias y buscando alternativas a la gasolina.

 

Hoy, más de un siglo después vemos renacer la visión de Henry Ford sobre el uso de un combustible limpio para los autos. ¿Cómo sería hoy nuestro planeta si se hubiera adoptado el biodiesel en esa época y no la gasolina?

 

canada goose online shop canada goose online shop